Momentos de la Argentina para pensar en clave productiva.
Historias de hombres y mujeres que buscaron construir el país viviendo en el campo.

1era Estación - La Puna, Jujuy 

En el último cuarto del siglo XIX, en el noroeste argentino, la población rural conformada por campesinos e indígenas, se organizó y realizó diferentes acciones para mejorar su acceso a la propiedad de la tierra.
Entre 1860 y 1880 se consolidaron las fronteras de Argentina y cambió radicalmente el modo de relación de los campesinos con la tierra, a partir de los cambios en el sistema de producción.

2da Estación - Patagonia (1885)

El período comprendido entre 1880 y 1930, denominado como los años de oro de la Argentina, se caracterizó por la gran demanda de lana, cueros y carne congelada, con precios altos y acceso a mercados europeos. El país entró en el proceso de construcción del agro moderno, a través del nuevo modelo productivo agroexportador. 
La necesidad de tierras para ese fin llevo al gobierno nacional a lanzar lo que llamó la Campaña del Desierto. La conquista de la Patagonia fue uno de sus capítulos más importantes, donde el Estado concentró cerca de 40 millones de hectáreas para la producción, históricamente pobladas por comunidades originarias.

3era Estación - Macachín, La Pampa 

En 1910, uno de los núcleos productivos más importantes era el poblado de Macachín, en La Pampa, integrado por chacareros de distintas nacionalidades y orígenes, que arrendaban campos y se dedicaban principalmente a la producción de trigo. 
Una fuerte sequía produjo un verdadero desastre agrícola ocasionando la pérdida de más de un millón de hectáreas. Los chacareros, en una situación muy delicada, reunieron sus necesidades para continuar con su producción en un espacio que la prensa de época reconoció como “la rebelión de los rusos” por la heterogeneidad de la procedencia de los productores.

4ta Estación - Alcorta, Santa Fe 

En 1912, colonos de la provincia de Santa Fe, inician en conjunto una serie de acciones que tenían  como objetivo conseguir mejores condiciones en el arrendamiento de las tierras y en la calidad de vida de los trabajadores del campo. 
El hecho conocido en la historia como el Grito de Alcorta fue el origen de la primera organización de pequeños y medianos productores: la Federación Agraria Argentina.

5ta Estación - Avances Tecnológicos hasta 1910 

La potencia económica de la Argentina, estuvo marcada desde sus inicios por la producción en el campo. Luego de la llegada del primer tren en 1857, se multiplicaron los trenes y vías que posibilitan mover toneladas de materias primas por todo el país, muy rápidamente. 
Entre 1883 y 1910, la aparición del frigorífico posibilita duplicar la cantidad de ganado. Comienzan a surgir nuevas demandas de tecnología en el sector rural y se genera una revolución en los modos de trabajar en el campo, que apunta fundamentalmente a aumentar la productividad.

6ta Estación - La Forestal, Santa Fe (1919) 

A principios del siglo XX, Argentina era un Estado en expansión. Los recursos habían crecido de manera continua, las industrias se potenciaron y el comercio se transformó en una actividad de gran escala. El país se insertaba en el plano mundial como un exportador de productos básicos y materias primas. La madera y sus derivados eran uno de los productos abundantes en todo el territorio nacional. 
En Santa Fe había gran presencia de quebracho colorado y su producción industrial se llevó a cabo de modo extractivista. La empresa La Forestal, de origen inglés, explotaba los montes y llegó a controlar el 80% de la producción y la comercialización del tanino.

7ma Estación - Patagonia (1921) 

En 1919 el contexto de posguerra afectó la actividad económica en el mundo entero. La demanda de materias primas se estancó y la industria se redujo. 
En la Patagonia, la escasez se hizo palpable para estancieros y comerciantes, pero los que más la sufrieron fueron los peones rurales, con condiciones de trabajo cada vez más deterioradas. 
Los hechos conocidos en la historia como la Patagonia Trágica iniciaron una profunda reflexión intelectual en la sociedad argentina, que propiciaría cambios radicales en el futuro.