Avanzan en el desarrollo de una nueva vacuna contra la tristeza bovina

La trabajan investigadores de INTA y Conicet en base a componentes celulares y no a microorganismos vivos como son las vacunas de la actualidad.
Por tristeza bovina se conoce a dos enfermedades, la babesiosis y la anaplasmosis bovina que se trasmite a los animales a partir de la picadura de una garrapata, produciéndoles un cuadro de anemia y decaimiento general.
“La idea es tratar de reemplazar a las vacunas vivas que actualmente se utilizan para babesiosis bovina que, si bien son efectivas, tienen algunos inconvenientes que pueden ser superados con una vacuna recombinante como la que proponemos”, explicó Mónica Jacobsen.


Investigaciones aseguran que con menos agua se producen tomates de calidad
Especialistas del INTA Mendoza trabajan en distintas tecnologías que permiten el ahorro del agua en la producción bajo cubierta de tomates destinados para consumo en fresco.
Las investigaciones se fundamentan en estudios que indican que el cambio climático trae aparejado un aumento de la temperatura, con la consecuente evaporación del agua, y la disminución de la cantidad de precipitaciones disponibles para el riego de los cultivos.
Entre las tecnologías que se implementan para la producción de tomates con menos agua se encuentran la utilización de mallas media sombra y una cobertura plástica o vegetal para el suelo que se combina con el riego por goteo, lo que protege a los cultivos de la radiación solar y conserva la humedad del suelo.
“En estas investigaciones lo que buscamos es evaluar la calidad del tomate aplicando distintos niveles de restricción hídrica, que van entre un 20 y un 40 por ciento” explicó Florencia Ferrari, investigadora del INTA.