Investigan las posibilidades de utilizar la rosa mosqueta como biocombustible

Los ensayos lo realiza el INTA junto al Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico.
La iniciativa surge de la necesidad planteada por productores ganaderos que enfrentan una invasión de rosa mosqueta en sus campos.
“La rosa mosqueta procesada es colocada en una caldera donde se le realiza un test de combustión”, describió Leonardo Claps de INTA Bariloche, en Rio Negro.

Impulsan invernaderos escuelas para promover la soberanía alimentaria
La iniciativa es articulada a través del programa ProHuerta, del INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y el gobierno de Rio Negro y tiene como objetivo capacitar a familias en la construcción de invernaderos para garantizar el autoabastecimiento de alimentos frescos.
“El proyecto consta de distintas fases y se inicia con la formación en terreno para la construcción de 100 macrotúneles que funcionarán como modelo para capacitar a los futuros promotores de esta tecnología”, aseguró Vicente Buda del INTA Patagonia Norte, quién resaltó que “cada propuesta de instalación de invernáculos se discute en mesas locales con la participación de organizaciones sociales y de instituciones del lugar para lograr el mayor impacto posible de esta política”.
En una segunda etapa se avanzará en la implementación de un módulo de producción de hortalizas que incluye la preparación del suelo, la elección de especies, la siembra, el riego y el manejo de plagas y enfermedades.
La última etapa será la construcción de 1.000 invernaderos familiares.
El proyecto ya cuenta con 13 invernaderos escuelas ubicados en las ciudades de Bariloche, Dina Huapi, Viedma, Luis Beltrán, Choele Choel, Lamarque, Chimpay, Belisle y Darwin, entre otras.